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"Sobre "Pesadilla en la cocina"


"Pesadilla en la cocina" es la versión española del exitoso programa de televisión “Kitchen Nightmares” presentado por el chef británico Gordon Ramsay y emitido por la cadena FOX entre los años 2007 y 2014. En la versión española es el prestigioso Chef Alberto Chicote el que intenta salvar de una situación límite a establecimientos hosteleros de toda España, ayudando a mejorar su funcionamiento en todos los sentidos.

 

La Hostelería es el tercer sector productivo de este país, tan solo por detrás del comercio y la industria. Actualmente ocupa a más de un millón y medio de empleados entre hoteles, bares y restaurantes. Con la crisis económica y el desplome de otros sectores productivos como la construcción, ha sido un refugio seguro para emprendedores y personas que han decidido instalar su propio negocio. Esto ha generado que el empleo creado en la Hostelería desde la crisis, casi triplique al de resto de sectores. Las razones serían una baja tasa de fracaso, la rápida amortización de las inversiones y la posibilidad de una rápida expansión frente a otros modelos de negocio tradicional. En un sector que ha crecido exponencialmente, pero ojo, no es oro todo lo que reluce. También hay negocios que acaban cerrando sus puertas, como los que intenta salvar “Pesadilla en la cocina”.

Los problemas de funcionamiento, gestión y dirección de estos negocios no son algo puntual, sino el reflejo de una realidad en la que viven un buen número de establecimientos a puerta cerrada, y que podemos extrapolar a empresas de cualquier otro sector, incluso a nuestra vida cotidiana.

Después de más de cincuenta programas emitidos, llegamos a una conclusión principal en la que todo se podría resumir; el único responsable ante la quiebra de un restaurante siempre es el Hostelero por acción u omisión, nunca sus empleados u otro tipo de factores o circunstancias internas o externas.

 

Dependiendo del grado de implicación del Hostelero ante la quiebra de su negocio, podríamos sugerir la siguiente distinción entre hosteleros;

 

HOSTELERO INEXPERTO. Gestionar un restaurante es complicado y muy sacrificado. No es un camino de rosas. Si el Hostelero carece de la experiencia necesaria para dirigir su negocio existen muchas posibilidades de que todo acabe en fracaso. Es prudente empezar poco a poco y tanteando, sin la necesidad de embarcarse en grandes proyectos e inversiones que acaban ahogando al negocio, aunque los planes de empresa y amortización pronostiquen lo contrario.

HOSTELERO DESMOTIVADO. La desmotivación es causada en la mayoría de ocasiones por problemas familiares. Una vez cerrado el establecimiento en vez de ir a casa es frecuente que muchos hosteleros acaben en bares de copas, bingos o salas de fiesta. Esto deteriora las relaciones conyugales y ocasiona muchas separaciones y divorcios. Esta inestabilidad afecta sensiblemente al hostelero y lo acaba desmotivando en su plano profesional.

HOSTELERO AUSENTE. Aunque físicamente se encuentre en el local, no aporta nada ni cumple con sus funciones de gestión y dirección. Carece de voz y voto para dirigir un equipo, y llevar su negocio a buen puerto. Para la dirección y gestión de un establecimiento Hostelería como para cualquier otro negocio, es necesario tomar diariamente muchas decisiones de todo tipo, y debe ser la figura del hostelero su responsable en último lugar.

HOSTELERO DESORIENTADO. Cuenta con experiencia y dotes de mando, pero por distintos motivos no tiene el criterio suficiente para abordar una crisis motivada por un cambio drástico de escenario ante la aparición de nueva competencia directa, el cambio de los hábitos de consumo de la clientela, o la necesidad de renovar el modelo productivo o de gestión para optimizar resultados.

HOSTELERO DESPOTA. Quizás por intentar ser demasiado perfeccionista, por un excesivo control sobre cada uno de los detalles, o por un desmedido afán de protagonismo, es incapaz de crear el clima de cordialidad necesario entre sus empleados y colaboradores para transmitir a la clientela. Al final se suele quedar solo porque no hay profesional que lo aguante.

 

Algunas de las reformas y diseños de la segunda temporada de "Pesadilla en la cocina", fueron realizados por nuestra empresa, siendo una experiencia muy interesante y guardando un grato recuerdo de nuestra participación en el programa.


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